Por qué Podemos no es un partido de "extrema izquierda" ni Vox un partido de "extrema derecha".

Ni Podemos es un partido político de "extrema izqueirda", ni Vox es un partido político de "extrema derecha". Lo que funciona a nivel político estratégico o propagandístico no se sostiene a nivel analítico, pues ambas adjetivaciones son más míticas en sentido oscurantista que aclaratorias.
En el imaginario político español, esa cosa que algunos llaman "opinión pública" (que no existe, como dijo Bourdieu), se piensa que Vox es un partido de "extrema derecha", también desde el PP. Y dicen que lo es porque defiende el centralismo administrativo de las competencias del Estado, sobre todo en materia de sanidad, educación y otras. Pero esto no convierte en Vox en extrema derecha, ni tampoco en derecha. Es más, el centralismo ha sido tradicionalmente defendido por las izquierdas jacobina, liberal, socialdemócrata, comunista (centralismo democrático), maoísta, y también de algunos populistas, sin ningún problema. Entonces, ¿qué hace a Vox, si algo los hace, de "extrema derecha"? ¿La defensa de la Constitución de 1978, del Estado de las Autonomías, de la Unión Europea y de la OTAN? Pues ahí defienden lo mismo que PP, PSOE, UPyD o Ciudadanos. ¿El no al aborto? El Frente Nacional francés, tercerposionisita, es pro-abortista. ¿Entonces el qué? Solo una cosa: la "opinión pública" (o publicada, como diría Rafaél Correa) del imaginario político español del presente. Hoy la extrema derecha realmente existente en España, dejando aparte partidos tercerposicionistas como la Plataforma por Cataluña de Anglada, España 2000 o los que tiraron gases lacrimógenos a la librería Blanquerna en Madrid, está en el separatismo: CiU, PNV, Bildu-Sortu-Amaiur, CUP, ERC, CUT-BAI, Na-Bai, IzCa, Compromìs, etc., a pesar de su discurso democratista e incluso "izquierdista" son la verdadera extrema derecha española debido a su nacionalismo étnico-lingüístico, los privilegios por cuestión de censo que haría que sobre la unidad de España solo pudiesen decidir en plebiscito los censados en municipios de regiones con imaginados "derechos históricos" sobre el común de todos los españoles, y su racismo hispanófobo tamizado de relativismo cultural identitario. Pero el imaginario de la opinión pública española los sitúa en una "extrema derecha" que no les corresponde (aunque tampoco les correspondería la "izquierda", pues ahora mismo "izquierda" y "derecha" a nivel de partidos políticos no aclaran posiciones, sino que más bien las oscurecen), como sitúa a Podemos en la "extrema izquierda" cosa que tampoco es cierta. Podemos sabe que si no se gana a la amplia mayoría de la población española, que es democratista sobre todo, y dentro de esa población con un alto porcentaje de gente interesada en "lo social" (no socialista salvo para votar al PSOE) y más o menos liberal en sus costumbres, jamás conseguirán lo que pretenden. Eso, aunque emic para Podemos suponga una necesidad estratégica para, supuestamente una vez en el poder, anunciar la construcción del socialismo (como hizo Chávez en Venezuela, que antes de ganar en 1998 se definía no como socialista sino como "humanista", o como Castro hizo en Cuba que no comenzó definiéndose como comunista incluso con la Revolución ya triunfante), etic les sitúa en la socialdemocracia, que es la ideología aún bastante difusa mayoritaria en el espectro político español. Ideología socialdemócrata que influye casi a todos los partidos del espectro político español, aún no definiéndose así. En cualquier caso, ni Podemos es "extrema izquierda", ni Vox es "extrema derecha". Ni siquiera ahora puede conocerse a los partidos políticos y sus ideologías por sus programas, sino por un análisis de sus programas políticos desde unas coordenadas filosófico-políticas que aclaren de verdad qué son y de dónde vienen, si es que ello es posible.